De las 96 hojas que lo componen,
9 están escritas. Tienen un tono crema y su tamaño es ideal para anotar eventos
o aspectos muy puntuales. No te puedes extender mucho; concisión y brevedad es
el estilo que tienes que optar si quieres escribir en ellas. Como decía un
profesor, “ir directo al grano”. La portada, de tono verde pistacho; aunque
ahora el roce y el contacto, además del uso, han hecho que esa uniformidad de
color se haya convertido en diferentes degradados según el tono del objeto con
el que rozó. Cuenta con una goma en el lateral para poder poner un bolígrafo,
una estilográfica, una pluma. La verdad es que yo suelo llevar un bolígrafo, a
pesar de que dispongo de varias plumas, no me siento muy cómodo escribiendo con
ellas.